Comenzamos la clase del viernes con la exposición del libro “Neurociencia” de nuestros compañeros. Nos pareció una exposición muy amena. Han hablado sobre la atención y la memoria principalmente. También han dado algunos ejemplos sobre cómo mejorar la estimulación cerebral de los niños, como pueden ser: beber gran cantidad de agua al día, comer fruta y realizar ejercicios motrices. De la presentación de la teoría, nos quedamos con la siguiente frase de Ramón y Cajal: “Todo hombre puede, si se lo propone, ser escultor de su propio cerebro”. Consideramos que nosotros, como futuros docentes, somos escultores de los cerebros de los niños.
Por otro lado, la propuesta de Actividad Didáctica (destinada a alumnos de 4º de Educación Primaria) se ajustaba muy bien a la metodología de retroalimentación del aprendizaje, nos pareció muy adecuada para aplicarla en el aula y además seguía muy bien la temática del libro en cuestión.
Han realizado diferentes series utilizando un triángulo, un pandero, unos bongoes y una flauta dulce. El objetivo es trabajar la atención y la memoria, así como desarrollar las inteligencias matemática, kinestésica, interpresonal, intrapersonal y lingüística.
Después, el profesor nos habló de diferentes errores que encontró a la hora de corregir los trabajos de lectura. Por ejemplo, nos dijo que confundíamos habitualmente la palabra sonido, con la palabra vibración sonora. También nos espetó que cuando usamos la palabra canción, nos tenemos que referir a las canciones con letra, puesto que las que no tienen letra, no son canciones. También nos dijo que debíamos definir bien quién era el receptor de la aplicación didáctica, y crear actividades que obviamente tuvieran relación con la lectura y que no fueran hechas deprisa y corriendo. Hizo hincapié en que, del mismo modo que la vibración sonora está dentro del cerebro y el sonido fuera, escuchar está dentro del cerebro y oír fuera.
Nada más acabar, empezamos con el bloque de canto. Para ello, nos repartió la partitura de Maurice Ravel titulada “Bolero” (1929). Comenzamos a practicar por estrofas y cantando a la vez que pronunciábamos la nota específica.
Deberes: ¿Cuánto dura cada fragmento?
Elaborar 4 compases distintos de 5/4, 9/8, 11/16, 3/1.
Para el 21 de febrero, traer las pelotas de tenis.